viernes, 11 de julio de 2008

PRECISIONES ANDRÉ COYNÉ II









PRECISIONES ANDRÉ COYNÉ II

Si Vallejo fue blanco de la crítica, no pudo ser menos con Georgette. Por ello considero imprescindible aclarar algunos aspectos vertidos por André Coyné:
1.- Dar a entender que Vallejo no trabajaba y que esporádicamente escribía a Variedades y El Comercio, me parece no ajustado a la realidad. Recordemos, Vallejo ─aparte de su crónicas─ trabajó en 1925 en el “Grands journaux Ibero-Americaine” y además, nunca dejó de escribir ni siquiera en los momentos difíciles de adaptación a la vida parisina. En España, la mayoría de sus obras fueron rechazadas por su contenido marxista, entonces se dedicó a realizar traducciones de Elevación de Henri Barbusse, La calle sin nombre y La yegua verde de Marcel Aymé.

En 1932, regresa a París y culmina Poemas Humanos y en su desesperación a causa de la guerra civil española, España, aparta de mí este cáliz. Finalmente, se desempeña como Maestro de lengua española, hasta que cae abatido por el misterioso microbio que acaba con su fructífera existencia.
Por su lado Georgette trabajó en el Conservatorio Nacional de Artes y Oficios de París como “dama verificadora temporal”. ¿Se puede pensar que Vallejo vivía a expensa de una herencia? ¿En cuánto valora Coyné la herencia de Georgette ─al que tuvo acceso tras la muerte de su madre en 1928─ que le permitió grandes viajes y le duró hasta 1930- 1931? (sic). Sólo puedo adelantar que no es una suma exorbitante como lo magnifica el estudioso francés.
2.- Que Vallejo era un borracho, es otra de las estigmatizaciones en la parte “humana” del poeta. Al respecto Georgette afirma que Vallejo era un asceta que envidiaría un monje. (Georgette Vallejo: “Como una estela de tu muerte” OIGA. Lima, 23 de abril de 1975); además, el propio Coyné en Aula Capulí manifestó que la bohemia de Vallejo “no tiene nada que ver con las bohemias ordinarias, eso no iba con Vallejo”. Entonces en que quedamos.
3.- Comete una equivocación al manifestar que en la tumba perpetua de la madre de Georgette, hay tres lugares, uno ocupado por la madre y otro por Vallejo…(sic), olvidando que Vallejo fue trasladado por Georgette desde el cementerio Montrouge al Montparnasse, en el año 1970, afirmando con la satisfacción del deber cumplido: “Después de 18 años, de una vida en Lima, sacrificada y de toda clase de privaciones, puedo cumplir con la voluntad de mi esposo”.
Actualmente a 24 años de la desaparición física de Georgette, todavía subsisten las acusaciones de que ha idealizado la vida del poeta, así como se le acusó de inventar el Vallejo político.

Al respecto Georgette afirma: “Me han acusado de atribuir falsa y abusivamente a Vallejo un papel político exagerado. Se puede leer, por ejemplo: “…la viuda del poeta confirma no pocas veces la participación de Vallejo en la militancia comunista entre 1929 y 1938. Sin embargo, nos preguntamos si Georgette de Vallejo no confunde o poetiza (sic) de un modo un tanto “romanesco” (sic) ─por los acostumbrados mecanismos del recuerdo─ la actividad militante del poeta”.

Ante tales incongruencias, Georgette enfatiza: “Entre Vallejo y yo, tácito era el acuerdo: no se pronunciaba nunca la palabra felicidad, personal o conyugal; vivíamos por y para la revolución mundial. Es para leer tal inepcia que Vallejo habría aniquilado tan anónimamente su vida y que, por mi parte ─disculpen─ he visto pasar toda mi existencia, de todo despojada y sin una hora de vida propia”. (Allá ellos…p, 44 ).

Afirma el señor Garay que “los investigadores (Coyné, en este caso particular) se apoyan en fuentes externas que tienen versiones diferentes…” ¿Fuentes externas?, se refiere acaso a Larrea, Ernesto More o Gonzalo More; aquellos “amigos” que tuvo Vallejo en Europa, a quienes el propio Vallejo refirió en sus notables versos: jamás olvides, que durante la misa no hay amigos, y cuánta reunión de amigos tontos.

Amistades que escribieron de Vallejo, que era un esquizofrénico, un borracho, un mendigo consuetudinario, un negador de la vida, un mujeriego, uno que murió sifilítico y tantas más que ya mi pluma se resiste a escribir. Lo mismo dijeron de Georgette: vesánica, explotadora de Vallejo, manipuladora de la obra de Vallejo y últimamente, viuda por vocación. (André Coyné en conferencia en el centro cultural Garcilaso de la cancillería “Georgette se creía predestinada a ser viuda” En: La República 23-05-08), etc., etc.
¿Es acaso conociendo estas falsedades que no son más que infundios que navegan por el ciberespacio, conocer el lado “humano” de Vallejo y Georgette?
En fin, parafraseando a Juan Gonzalo Rose, termino diciendo: “Ya no le tenéis miedo/ a César el Vallejo/ ya no le tenéis miedo a Georgettte del Vallejo, ya no guerrean, ya no sudan, ya no cantan…

Miguel Pachas Almeyda.

jueves, 10 de enero de 2008